Diego me dijo que no dejo pasar las cosas. Poco se equivoca. No es que yo las retenga en mi pecho. Al contrario, las dejo salir cuando deben hacerlo, no cuando quiera. Entre más amor, más se demora. Entre menos...
De Iván R. aprendí que la amistad es eterna.
De Diego E. aprendí que la palabra forja al hombre.
De Willie aprendí que puedo hacer un "asado a luca" y que una sola mirada mata.
De Vicente P. aprendí que puedo callar, omitir y hacer vista gorda a cualquier cosa.
De Vicente M. aprendí que todo se puede arreglar con un buen momento. Gracias.
De Diego Ego aprendí que puedo llegar a cualquier parte.
De Marcelo G. aprendí a ser ciego por una idea.
De Fernando B. aprendí que hay momentos, sin importar cuáles, que no valen.
De Luis G. aprendí que puedo vivir de mis ideas.
De Camilo L. aprendí que debo caminar solo.
De Esteban O. aprendí que la amistad, algunas, es pasajera.
De Cristóbal M. aprendí que puedo amar a quien no conozco.
De Mumo S. aprendí la incondicionalidad.
De Enrique E. aprendí que sí se puede estar lejos, pero estar.
De Dani E. aprendí que puedo volver a confiar y entregar sin recelo. Gracias.
De Dani A. aprendí a luchar contra la adversidad. A ser fuerte como ella.
De Carla B. aprendí que sí se puede olvidar a una mejor amiga.
De Catalina D. aprendí que no puedo dejar ir a una persona que me ama.
De Mónica S. aprendí que sí se puede olvidar el amor.
De Fernanda R. aprendí que sí puedo mentirle a la persona que amo.
De Daniela P. aprendí que el cariño se prende cada vez que nos vemos.
De Romina R. aprendí que no hay nadie más chistosa que ella. Te quiero amiga.
Y en verdad aprendo de cada uno de ustedes. Nos conozcamos de toda la vida o sólo en un carrete. Todos me han entregado algo y de seguro me falta gente por nombrar, pero sólo a estos recuerdo.
Quizás Diego no se equivocó, porque cuando aprendo algo me lo dejo para mí.