miércoles, 21 de julio de 2010

Campanitas


Ayer me atormentaste toda la noche con el pasado. Me gusta saber que tuvimos algo. También me gusta saber que lo perdimos. 

Con esto, el Blogger, trato de expresarme pero más que eso, trato de liberarme de las tormentas mentales que me producen mis errores. O sea, no pongo en duda que erré al comportarme como lo hice pero no había odio ni malas intenciones, sólo mucha y gran inmadurez. Supe lo que sentías por mí pero mis inseguridades me segaron.

"Es que no, tú eres de otro mundo y yo estoy en otra" esas fueron mis tontas palabras. 

No conocía tu casa hasta ayer. 7 años, en los 4 últimos te vi dos o tres veces, y recién ayer conocí tu casa.
Recuerdo cuando estábamos en el  cine y te dije que no podía ir a dejarte a tu casa, y creo que hasta te quería cobrar 3 lucas para la bencina. No. Mal. Tormenta mental que recuerdo y me avergüenza por no haber visto lo que hoy veo, lo que representas. Y me lo recordaste una vez más. Está bien. Jugué muy mal y eso no me lo vas a perdonar. 

Media promo que llevo, porque tú no tomas. Bien. Eso me gusta. También me gusta que ya no tengas ese aro incrustado en tu cien. Qué bueno que se haya caído. No me gustaba.

Recuerdo cuando me llamaste. Tenías 15 y me pediste que hiciéramos el amor para que tú pierdas tu virginidad. Me hubiese encantado ser tu primer hombre y a pesar de todo, tú hubieses sido mi primera mujer. Aunque sea falso. 

Me lo pediste por fono. UF. No, mal. Yo con esa idea estúpida en mi cabeza que nos separaba "socialmente". Qué estupidez. Niño, era.

"No mujer, yo no soy el indicado" fue mi respuesta. De eso no me arrepiento, quizás por eso hoy te vuelvo ver.

Antes de irme al gran viaje que hice, nos juntamos y te dije todo lo que sentía. Hasta hoy, sigo sintiendo lo mismo. Si antes no te amé, hoy lo hago. Mi amor es extraño porque amo sin tener (te), pero lo hago porque mi pecho me dice que hoy es el momento de hacerlo. Es extraño. Me cuesta entenderlo, pero es. 

Tú ya no me amas. De hecho, pasaste por mucho para dejar de sentir.  

La única esperanza de volver a sentirte, verte, abrazarte, dormir, regalonear, besarte, escucharte, aconsejarte, quererte, amarte y todo o que me puedo imaginar contigo, me la da Jorge Drexler: "uno conserva lo que no amarra". No me queda más que decirte. Te lo he dicho todo y aquí estoy y aquí estaré, siguiendo, caminando mi camino. 

Te vuelvo a dedicar la canción que en algún minuto representó todo lo que eras. Eras. Hoy es más entrete  porque siento que poco te conozco, a pesar de todo. Me gusta. Me anima. Quiero volver a conocerte para que sea lo que tenga que ser.

Lo Que Me Das

Solo te quiero pedir
Que siempre me mires así
Como lo haces ahora
Me has hecho despertar 
La vida nos ha hecho ya
Y en todo momento cambiará
Luego me miras así
Mi fe se levanta
Soy otra yo Y sé
Que todo puede cambiar
Pero siempre viviré
Con lo que
Tu me das 
Solo te quiero decir
Que siempre me mires así
Como lo haces ahora
Me has hecho despertar 
Si un día estoy lejos de aquí
Recuerda lo que fui
Yo seguiré
Cerca de ti 
lo sabes
El viento
Te hará olvidar Y sé
Que todo puede cambiar
Pero siempre viviré
Con lo que
Tu me das

1 comentario: