domingo, 27 de junio de 2010

A punto


Esperé el consuelo de una mujer. Ese fue mi error: esperar. Qué puede retener tu tiempo y adaptarlo a tu día. A diario. Creo ser un experto en terminar relaciones, y últimamente, queriendo lo opuesto.  Yo estoy claro pero hay que contar la sanidad  y tranquilidad mental de ambos. Uno tiene que estar bien, cómodo. 

Quizás, simples excusas. Soy bueno sacándome alguien de adentro. Me ha pasado más de una vez. Me la sé. Más observador que antes, lo huelo y sé cómo funciona. En el momento de los "quiu" hay que soltarlo todo, tomarse la palabra y decir y preguntar el por qué. Pedir un razonamiento sincero. Y cuando me toque hablar a mí, tomar la sensación que me embarga y buenas palabras para explicarlo. Luego tomar aire. 

Es una bella mujer, por no decir era. Llegará otra. Hasta que me case y no me canse, no esperaré ni buscaré y llegará y si es que. Es la tónica y con el despecho a flor de piel: la vida da y quita, y cuando da, ten, tomo, ahí tení.
 
Viajé 2 horas. Del Cerro Manquehue, bajé. Caminé hasta la rotonda de la Alemana y esperé la micro. Pasó, la tomé y me bajé en 11 con Valdivia. Esperé 30 min, hasta que me aburrí y tomé un taxi. Llegué a la casa de mi mujer, amiga con ventaja, la huevada que se ocurra. Ella estaba con su ex conversando  algún tema denso, súper metida y con desagrado en sus cejas. A tal punto que daba exactamente lo mismo que esté o no ahí. Sobraba incómodo.Qué hago acá” me pregunté. Me siento como un idiota.

 Esperé un silencio en la conversa. Ella se paró y fue al baño. Yo celoso, humillado, invisible tomé mis cosas y me fui. Al ratito bajó a buscarme al paradero. Descargamos, o mejor dicho, descargué en la calle lo poco y nada que tenía que decir. La frase final fue "...arregla tus huevas y si me extrañas, házmelo saber porque yo no te voy a huevear más. Yo me voy a mi casa".

Caminando por los Leones hacia Bilbao, pasé por una plaza. Al cruzar con verde, un tipo en auto no me vio, yo sí, obvio soy transeúnte. Se me fue una camio encima. Si no doy un salto atrás, me aplasta. El tipo frenó y chocó con la cuneta. Siguió. Yo lo insultaba con mi dedo levantado. Seguí y pensé "wn estuve a punto de morir".

1 comentario:

  1. Hasta que me case y no me canse, no esperaré ni buscaré y llegará y si es que. Es la tónica y con el despecho a flor de piel: la vida da y quita, y cuando da, ten, tomo, ahí tení.

    amé esa parte

    los dos casi morimos el sábado, situaciones distintas, contextos, personas y lugares diferentes, pero casi morimos
    patafísica
    o algo
    Me gustó verte bien, tranquilo, despechado, pero tranquilo.
    Ya sabes cómo funciona esto y me agrada la manera que tienes de llevarlo. Interesante.

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